Desde el pasado mes de marzo todo ha cambiado en el mundo. El coronavirus ha trastocado, cuando no destruído, el quehacer diario de los 7.600 millones de personas que habitamos este planeta. El covid ha golpeado con dureza a Honduras. Hasta hoy -9 de octubre- se han dado 81.672 casos, con 2.477 fallecidos. Como no puede ser de otra manera, la pandemia también ha afectado a El Triunfo y a su instituto. 

Después de la declaración de los primeros casos de coronavirus en Honduras, el Gobierno declaró el estado de alarma, procediéndose a la suspensión de la actividad académica, así como al cierre de los centros de enseñanza: escuelas, institutos y universidades. Esto ocurría el 17 de marzo, sin fecha de reapertura.

Por parte de las autoridades no había ningún plan trazado sobre como continuar el Curso. Transcurridos más de dos meses, a primeros de junio, la Secretaría de Educación Pública da la orden de que las clases en escuelas e institutos se impartan de manera virtual. No hay ninguna confianza en la propuesta, teniendo en cuenta que sólo el 16% de la población tiene acceso a ordenador, que en las áreas rurales es del 1,9%.

Como mal menor, en el Instituto de El Triunfo se recurre a WhatsApp para formular una serie de trabajos, lectura y exposiciones. Algunos de los profesores entregan el material de manera presencial, especialmente a aquellas chicas y chicos que no tienen móvil, carecen de señal en las comunidades en las que viven o no pueden ‘comprar’ diariamente la señal. Cada semana se envía a los alumnos una serie de tareas, que han de desarrollar de lunes a viernes. 

La Biblioteca ha sido el ‘centro de estudios’ para un buen número de becados, ya que en la misma hay 11 ordenadores de mesa y tres portátiles, así como impresora para sus trabajos o para llevarse material a casa. Los alumnos que más acuden son los de las comunidades de El Cedral, Nance Dulce y Dos Cerros, que son las más cercanas a las instalaciones. También la conexión a Internet les facilita la resolución de las tareas. Los usuarios oscilan entre 15 y 20 cada día, dependiendo de la actividad que les mandan.  Asimismo, cuentan con el favor de Gloria –nuestra delegada allí-, de manera que pueden reenviar a los profesores los trabajos que han hecho.

¿Cómo se evaluará el año? Según la subdirectora del Instituto, Sandra Guardado, las tareas de Matemáticas, Español, Estudios e Inglés serán corregidas por los profesores que las imparten. Estas materias cuentan con cuadernos específicos, con preguntas y respuestas, que deben entregar los alumnos con las tareas resueltas.

Respecto a las demás materias no hay nada claro. Extraoficialmente ha trascendido que habrá aprobado general, pasando de curso todo el mundo, al margen de lo que hayan o no aprendido. La decisión la tomará el Gobierno antes de que termine el Curso 2020, que está previsto que sea el próximo 30 de noviembre.

En cuanto a los becados del IHER (Instituto Hondureño de Educación por Radio), que son 27,  la situación ha sido distinta debido a las características de la enseñanza. Ha ido todo bien y los exámenes los mandan por link. Quizá lo más problemático ha sido con Matemáticas, pero, una vez más, Gloria les ha echado una mano para resolver los ejercicios. 

Con la pandemia del Covid-19 en todos los países afectados se ha revelado que en ellos hay bastantes ‘héroes’, reconocidos por la inmensa mayoría de la sociedad. Médicos, enfermeras,limpiadoras, transportistas, empleados de tiendas, policías, militares, farmacéuticos, gasolineros, profesores, niños y niñas…

En Honduras, Sintiendo el Sur también tiene sus héroes. Son los componentes de la Junta Directiva de Padres del Programa de Becas, que desarrollamos en el Instituto de El Triunfo.

El pasado 28 de marzo, nos lanzaron una llamada de socorro para conseguir alimentos ante la imposibilidad de adquirirlos por la falta de recursos, ya que el toque de queda y el confinamiento impide que mucha gente pueda salir a ganarse la vida en una economía sin apenas estructuras y que obliga a buscar “lo que sea” para conseguir unos cuantos lempiras que llevar a casa para comer. Entre esa gente están la mayoría de las familias de los becados de SeS.

Desde aquí amplificamos esa llamada entre los amigos que nos apoyan en nuestro programas y la respuesta fue inmediata y muy generosa. La recaudación alcanza en estos momentos los 5.830 euros. Con este dinero pensamos que podemos cubrir las necesidades hasta finales de mayo o primera quincena de junio. Ya se han hecho dos repartos de alimentos, que han supuesto un gasto de 2.705 euros.

La profesora Lucy, Amado, don Vilo y Gloria, nuestra delegada en El Triunfo, son quienes gestionan el dinero, compran los alimentos y los distribuyen en las 19 comunidades en las que viven el centenar de becados. Pero junto a los miembros de la Junta Directiva de Padres están Yariela, Yolani Selenia, Nazaret y Deivis Amado, jóvenes que ayudan a formar las ‘canastas’ que se van a repartir.

¡Todas ellas y ellos son nuestros héroes en El Triunfo!

 Al igual que el resto del mundo, Honduras no se ha librado de la epidemia del Coronavirus. A día de hoy, el número de casos ascienden a 343 y han fallecido 23 personas. A este problema, el deficiente sistema sanitario hondureño se enfrenta a un brote de dengue que de momento ha causado la muerte de al menos nueve personas.

Para evitar la expansión del Covid-19 el Gobierno hondureño ha decretado el toque de queda total hasta el 12 de abril, aunque desde hace unos días ya se habían tomado medidas para la restricción de movimientos de la población. Oficialmente sólo pueden estar abiertos, de lunes a viernes, supermercados, farmacias, bancos y gasolineras. El modo de abastecerse depende de la terminación del número de la tarjeta de identidad. El lunes 1 y 2; martes, 3 y 4,…y así sucesivamente.

Con la situación que se está viviendo han empezando a surgir problemas de acceso a la alimentación por parte de las familias más pobres de las comunidades, que han perdido sus fuentes de ingresos. Esta inquietud nos fue transmitida por la Junta Directiva de Padres del Programa de Becas, ya que muchas de la familias de los becados son muy vulnerables ante la falta de alimentos. En una reunión mantenida entre Alcobendas y El Triunfo se acordó que la Junta dispusiera de 30.000 lempiras -1.100 euros- del fondo del que se dispone en la cuenta de Sintiendo el Sur en Honduras para la compra de víveres básicos.

Al día siguiente de la decisión -8 de abril-, los componentes de la Junta se pusieron en marcha y compraron alimentos para formar una canasta básica de 13 productos (frijoles, maíz, avena, arroz, pasta, manteca, jabón…). Con la ayuda de algunos jóvenes, se repartieron casa por casa de los becados las bolsas con la comida. En El Triunfo la población está dispersa en pequeñas comunidades, con lo que el abastecimiento se hizo con el vehículo de uno de los miembros de la Junta.

La efectividad del trabajo de la Junta Directiva ha sido espectacular, emocionante y agradecida. Esta acción se repetirá durante cada semana que dure el estado de queda, que nadie duda que se ampliará más allá del 12 de abril, porque la epidemia sigue aumentando. 

La ayuda seguirá financiándose del fondo de Sintiendo el Sur, pero como no sabemos el tiempo que se puede prolongar el confinamiento, se ha hecho una llamada entre los donantes del Programa de Becas por si pueden colaborar en esta iniciativa. 

En un solo día, estamos seguros que llegarán más, podemos asegurar que la respuesta ha sido una muestra de emocionada solidaridad. ¡GRACIAS!

El pasado 18 de febrero, el salón de actos de la Escuela Municipal de Música y Danza de Alcobendas se llenó de emocionada poesía y exquisita melodía con los acordes de la guitarra.

Dos amigos de Sintiendo el Sur, Jorge López Recinos y Javier Canduela Ruiz, hicieron posible una velada de las dejan el alma tocada de sensibilidad y emotividad. 

El recitar de Jorge, -guatemalteco, médico, poeta, artista y soñador, como lo presentó Roberto Gómez- es sencillamente conmovedor. Escucharle desgranar los versos de ‘La vejez’, ‘Cartas de muchos’, ‘Poema 20’,  ‘Si vieras que triste está Guatemala’…, es tener la certeza de que lleva cosido en el alma el dolor de muchos, mientras las notas de la guitarra se entrelazan en ese sentimiento, que termina apoderándose de quienes le escuchan.

Y una vez más, en estos tiempos de miradas recelosas, la sala se llenó con un grito siempre reivindicativo: No me llames extranjero.

 

Muchos corazones con Honduras … y Guatemala

El pasado 11 de enero, más de 250 corazones volvieron a latir al unísono con las canciones de Mirko, Señor Nadye y la perfecta sincronía de manos, brazos, pies, rostros, sentimientos del  grupo de danzas Semblanzas. Una vez más, todos esos corazones acudieron al Festival ‘Va por Honduras… y Guatemala’, organizado por Sintiendo el Sur (SeS) y celebrado en el Auditorio Paco de Lucía, en Alcobendas.

Fueron casi dos horas de compartir encuentro, amistad, alegría, vibración y solidaridad. Pero con la proyección del documental ‘En el corazón de Honduras’, realizado por Roberto Gómez Arribas, presidente de SeS, también fue un momento de mirar la nada fácil realidad de las chicas y chicos hondureños, que pese a ello quieren cambiar el destino que les depara haber nacido en un país empobrecido. Chicas y chicos dispuestos a formarse mejor con sus estudios en el Instituto de El Triunfo o los fines de semana en el Instituto Hondureño de Educación por Radio (IHER), porque durante el resto de los días tienen que echar una mano en casa para que la economía familiar pueda llegar a un mínimo de dignidad.

La misma mirada de acompañamiento dirigida a las jóvenes indígenas del Programa Redes de Sabiduría, que las Misioneras Dominicas desarrollan en el Barrio de El Limón, en Ciudad de Guatemala, y que financia Sintiendo el Sur. Chicas que tienen que superar una triple discriminación por ser mujeres, por ser indígenas y por ser pobres.

Un año más, muchos corazones han vuelto a palpitar con el ritmo necesario para conseguir el mundo más justo que buscamos desde Sintiendo el Sur.

Nuestra sede

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Alcobendas. Madrid

 

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